Mi vida laboral empieza como friegaplatos pasando rápidamente a ayudante de cocina, donde desperté la pasión por la gastronomía, sacrificando mi día off para poder aprender más. Después empecé a estudiar, y al terminar decidí viajar a Londres y Perú para seguir aprendiendo. Actualmente trabajo la temporada de verano en España y Perú. Recuerdo a Coya como el sitio que me hizo ver lo grande que es mi país y lo que me faltaba de aprender de él. Esto me llevó ir a Perú donde aproveché todo lo que pude, queriendo regresar a Londres pero el Brexit lo complicó, y el Covid dificultó trámite alguno gracias al caos burocrático que causó. ¡Siempre a por todas y seguir adelante!Pienso que cuando te gusta lo que haces, el cuerpo genera un sentimiento que te ayuda a buscar la forma de alcanzar tu objetivo; y si no, por lo menos intentarlo. Lo difícil se hace fácil, la sensación en cada momento es relativa, pensar en las probabilidades de solución, adelantarse a los problemas, empatizar con tus compañeros, la preocupación por la sensación del cliente. Realmente me encanta mi profesión y aprender de ello cada día.Como chef en distintas posiciones he sido capaz de manejar, controlar, y guardar el equilibrio en todo momento en mi área de trabajo; además, me considero una persona responsable, dinámica, creativa, con facilidad de adaptación y capacidad de trabajar en equipo. Trabajar en condiciones de alta presión, con iniciativa para resolver problemas, de organización y liderazgo para lograr las metas y objetivos trazados.Como dueño de negocio…Desarrollé gran parte de la organización del mismo, he delegado tareas cruciales y necesarias para el establecimiento y así cumplir objetivos. Empecé con miedo sin saber que pasaría, pero estaba seguro que me iba a llevar una buena experiencia, una posibilidad de gestionar una empresa, y la mentalidad de entender al empresario como tal y no como trabajador.Tenía una idea de negocio, un proyecto, un sistema y un plan en base a mi experiencia en el sector. Se ganó la aceptación del público y llegó el momento de evolucionar y hacer algo más para mejorar el sistema. Una reforma para extenderme más aún. “Aquí terminó esta etapa, y empezó el momento Covid” donde se prohibió la apertura del sector hostelero por una larga temporada.Durante la pandemia, no pude quedarme tranquilo, y necesitaba otros ingresos, aproveché para trabajar como repartidor, entender el funcionamiento desde fuera y poder empatizar mejor, ver y la percepción y los problemas existentes y así buscar la mejor solución en esta área. “siempre aprendiendo”.