It Manager
CurrentComo era de esperar y tras años de máxima vinculación con nuestro principal cliente en Binalia, acabaron por hacerme "una oferta que no pude rechazar". Esto, unido a otros motivos personales que la gerencia entendió a la perfección (y doy las gracias por ello), aceleró mi proceso de incorporación a la plantilla de Medland como director técnico. Al fin y al cabo ya ejercía como tal desde el exterior.Aunque los cambios operativos en mi día a día fueron pocos, mis preocupaciones derivaron ahora en aspectos más técnicos que empresariales. Es cierto que el estrecho vínculo que me une al equipo directivo me permite participar (y hasta opinar) en (casi) todo, aunque ahora "ya no soy el que manda".En la fecha que escribo estas líneas, entre mis diversas atribuciones puedo destacar el mantenimiento de los catorce sitios web en once idiomas con sus quince servidores en la nube. También participo en el servicio de desarrollo y mantenimiento de un CRM propio en constante evolución. Adicionalmente llevo a cabo la gestión e integración con proveedores externos en portales y otros servicios. Dentro de una faceta más humana, podría mencionar el soporte técnico a unos sesenta usuarios. Por supuesto, no estoy técnicamente solo, tengo personal a mi cargo y coordino los desarrollos en el caso de proveedores externos.Aunque no puedo evitar el sentir cierta nostalgia por haber acabado en Binalia, creo que el tiempo lo cura todo. Me ha servido para encontrar mis defectos y mis virtudes como gerente y propietario de un negocio. Ahora me siento capaz de empatizar a la perfección con los problemas de dirección y creo que esto es una gran ventaja en un empleado.Doy por finalizada mi etapa de autónomo. Me conozco, mi cabeza no para y estoy seguro que tampoco en Medland tendré tiempo de aburrirme, auqnue sí más vacaciones.